Durante los días 6 y 9 de abril de 2019 se celebró en Varsovia (Polonia) el 27º Congreso Europeo de Psiquiatría. Fue un congreso muy interactivo en el que durante 4 días hubo muchos cursos especializados en diferentes ámbitos de la psiquiatría, debates que defendían posturas opuestas… Y se tuvo la oportunidad de hablar con expertos en pequeñas áreas de reunión, así como de escuchar las experiencias de pacientes en primera persona.

El domingo 7 tuvo lugar el simposio titulado “Toma de decisiones en el Trastorno Depresivo Mayor (TDM): nuevas estrategias” que fue impartido por varios ponentes: el Dr Andrea Fagiolini (Universidad de Siena, Italia), el Dr Mazda Adli (Universidad Charité Berlín, Alemania) y el Dr Wieslaw Jerzy (Universidad de Gdansk, Polonia).

La Dra Dominika Dudek (Universidad de Jagiellonian, Krakovia, Polonia) presentó a los ponentes y realizó la introducción en la que destacó la importancia del tratamiento del TDM.

El Trastorno Depresivo Mayor se caracteriza por presentar un episodio depresivo de al menos dos semanas de duración en la que se vean afectados el humor, los intereses y la capacidad de disfrutar. El TDM afecta aproximadamente al 5% de la población global y es casi el doble de prevalente en mujeres que en hombres. Es la tercera causa global de discapacidad y se asocia con un coste económico muy importante.

Hizo referencia a que aproximadamente el 30-40% de los pacientes con TDM no responden a la primera o segunda línea de tratamiento con antidepresivos, por lo que aquellos antidepresivos que tengan un rápido inicio de acción mejorarán la respuesta para obtener una rápida remisión.

Además explicó cómo durante al menos 50 años los tratamientos habían sido monoaminérgicos, pero ahora la investigación ha ampliado los mecanismos de acción y neurotransmisores y se está centrando en nuevas dianas tales como el glutamato, el GABA y los opioides endógenos.

Finalmente la Dra Dudek hizo alusión a las barreras que tenemos que superar para avanzar en el tratamiento del TDM: identificar a aquellos pacientes que tengan mayor riesgo de no responder al tratamiento, iniciar el tratamiento de manera precoz, identificar aquellos pacientes más proclives a responder al tratamiento, tener en cuenta aquellos antidepresivos de acción rápida y, por último, pero no por ello menos importante: reducir el estigma asociado con la depresión, la toma de antidepresivos y la psicoterapia.

Durante el simposio, el Dr Fagiolini presentó la ponencia “Redefiniendo las dimensiones y las dinámicas del TDM en la práctica clínica”, durante la cual explicó que el TDM es complejo y heterogéneo, por lo que redefinir varias dimensiones de este trastorno podría ayudar a identificar fenotipos clínicos que nos llevasen a acercarnos a un tratamiento más individualizado. Hizo referencia a que los diferentes subtipos de depresión deberían diferir solamente en unas pocas variables y que debe haber un solapamiento entre algunas de las características de los distintos fenotipos.

Estos fenotipos deben responder a diferentes etiologías, que pueden sugerir un mecanismo biológico distinto, y para contribuir esta fenotipificación es probable que las escalas individuales sean insuficientes.

Para realizar este fenotipado propone integrar las perspectivas de los médicos, los investigadores y los pacientes, para mejorar el diagnóstico y con ello el tratamiento. Además explica que determinando marcadores genéticos o factores pronósticos asociados a los no respondedores serviría como clave para conseguir el éxito terapéutico.

Hizo referencia a la importancia del tratamiento precoz del TDM ya que la neuroprogresión podría ser una consecuencia del retraso del tratamiento y es un factor de mal pronóstico ya que se asocia con un empeoramiento sintomático y funcional del paciente, además de que los episodios depresivos se incrementan en número y en duración de los mismos.

El Dr Adli durante su ponencia titulada “Estrategias secuenciales: el camino a seguir”, hizo un repaso sobre las diferentes opciones terapéuticas de manejo farmacológico cuando un paciente no responde: incrementar la dosis de antidepresivo, agregar litio, agregar un antipsicótico, cambiar de antidepresivo o combinar varios antidepresivos.

Explicó cómo la mayoría de los tratamientos actualmente disponibles se centran en un mecanismo de acción monoadrenérgico (serotonina, noradrenalina, dopamina) e hizo referencia a que la investigación se está centrando en la actividad glutamatérgica y en el momento actual hay múltiples ensayos clínicos en fase 2-3-4 en esta dirección.

Finalmente, el Dr Jerzy se centró en la importancia de la toma de decisiones compartida con el paciente a través de su ponencia titulada “Toma de decisiones: qué es lo que les importa a los pacientes”.

Comenzó señalando la importancia del afecto positivo, que se define como un estado emocional al que se llega a través de los sistemas de recompensa: motivación para obtener la recompensa, sensibilización a la magnitud de la recompensa y disfrute de la misma. Y explicaba cómo influían varios factores en el restablecimiento del interés por las cosas y de la capacidad para disfrutarlas: voluntad férrea del paciente, tendencia autoimpuesta de buscar e intentar nuevamente todas aquellas actividades que pueden volver a reproducir la experiencia de bienestar, mantener un recuerdo gratificante de la experiencia y participar de manera activa en esa experiencia.

Durante su explicación hizo evidente cómo en ocasiones los profesionales y los pacientes llamamos a las cosas por nombres diferentes y buscamos objetivos diferentes en el plan terapéutico, por ello debemos tener siempre presente la opinión del paciente y los objetivos que él mismo quiere conseguir.

En esa línea hizo alusión a los 5 factores que las personas que padecen un TDM dan más importancia a la hora de definir una remisión de la enfermedad: presencia de una salud mental positiva (optimismo, buen nivel de autoestima…), sentirse como ellos mismos eran antes de la enfermedad, sentimiento general de bienestar, ausencia de síntomas de depresión y perspectiva positiva de vida futura.

Además expuso la importancia que tiene el hecho de no responder a los tratamientos farmacológicos, ya que causa un gran impacto emocional negativo en los pacientes y debemos tenerlo en cuenta para seguir buscando nuevas soluciones.