Maier SM, Pavlova B, Dalsgaard S, Nordentoft M, Mors O, Mortensen PB, Uher R

Br J Psychiatry 2018 Jun 21: 1-6

doi 10.1192/bjp.2018.111   

 

Las formas de inicio del trastorno bipolar son muy variadas. Se han descrito síntomas iniciales relacionados con trastornos de ansiedad, trastorno por uso de sustancias, trastornos de conducta y alteraciones del neurodesarrollo.

Diversos datos sugieren que estos síntomas pueden constituir formas de inicio o marcadores de riesgo para posteriormente desarrollar un trastorno bipolar. Pese a estas evidencias, existen pocos datos en la literatura que analicen estos aspectos de forma específica. Recientemente la prestigiosa revista British Journal of Psychiatry ha publicado un artículo original en este campo. Los autores han estudiado la posible relación prospectiva entre el trastorno por déficit de atención y los trastornos de ansiedad con el posterior desarrollo de un trastorno bipolar.

Para ello han utilizado registros daneses de bases de datos de una cohorte de 2.409.236 sujetos nacidos en Dinamarca entre 1955 y 1991. El objetivo fundamental del estudio consiste en conocer la relación entre los diagnósticos previos de un TDAH o un trastorno de ansiedad con la aparición posterior de un trastorno bipolar durante el periodo de seguimiento.

Este periodo de seguimiento comprende desde el decimosexto cumpleaños o desde enero de 1995 hasta su primer contacto clínico con trastorno bipolar o hasta diciembre de 2012. Posteriormente los autores calculan las tasas de incidencia por 10,000 personas/año y realizan diversos modelos de supervivencia para analizar el efecto del diagnóstico previo sobre el riesgo para desarrollar un trastorno bipolar. Los resultados completos se pueden consultar en la lectura completa del artículo.

Los autores constataron una tasa de incidencia de trastorno bipolar de 2,17 para sujetos sin diagnóstico previo de TDAH o ansiedad (IC del 95%, 2,12 a 2,19). Esta tasa alcanzó un 23,86 para individuos con diagnóstico previo de TDAH (IC del 95%, 19,98 a 27,75) y un 26,05 para pacientes con un trastorno de ansiedad previamente diagnosticado (IC del 95%, 24,47 a 27,62).

Si ambos trastornos se diagnostican con anterioridad, entonces la tasa de pacientes que desarrollaban un trastorno bipolar era de un 66,16 (IC del 95%, 44,83-87,47). Por tanto los autores concluyen que la combinación previa de un TDAH y ansiedad aumenta el riesgo para desarrollar un trastorno bipolar aproximadamente 30 veces en comparación con aquellos sujetos sin TDAH o ansiedad (IC del 95%, 21,66-41,40).

Estos aspectos tienen interés en la práctica asistencial sobre todo en relación al diagnóstico precoz o la identificación de poblaciones de riesgo que pueden conllevar intervenciones preventivas a varios niveles.