Du N, Zhou YL, Zhang X, et al. BMC Psychiatry. 2017;17: 351. doi: 10.1186/s12888.017.1509

Los trastornos del espectro bipolar presentan tasas elevadas de infradiagnóstico y una latencia de diagnóstico aproximada de nueve años. Estos datos se pueden justificar por la dificultad del diagnóstico en pacientes concretos, por ejemplo, pacientes con episodios depresivos, trastornos de ansiedad, trastornos por uso de sustancias o trastornos de personalidad.

En esta línea, los pacientes con trastornos de ansiedad pueden constituir un subgrupo de pacientes bipolares e incluso pueden desarrollar un trastorno bipolar muchos años después. Esta relación no ha sido estudiada profundamente en la literatura. Recientemente una publicación de acceso libre, BMC Psychiatry acaba de publicar un artículo original en esta línea.

En este artículo los autores analizan de forma retrospectiva 48 pacientes con trastornos de espectro bipolar y 186 pacientes con el diagnóstico de un trastorno de ansiedad. Este segundo grupo realizaba un seguimiento prospectivo mediante diversos cuestionarios psicométricos durante 18 meses. Este seguimiento recogía diversas variables sociodemográficas, clínicas y analíticas (fundamentalmente endocrinas e inflamatorias). Asimismo, el seguimiento recogía respuesta a los fármacos ensayados, tasas de reducción a diferentes escalas de ansiedad o variables en los cuestionarios de impresión clínica global.

La metodología del estudio recogía diversos análisis y correlaciones que se pueden consultar en la lectura del artículo original en la propia revista.  Los autores constatan que 14 sujetos desarrollan un trastorno bipolar al final del periodo de seguimiento mientras que 63 sujetos presentaban rasgos atípicos de espectro bipolar y presentaban características similares a los 48 pacientes con diagnóstico de trastorno bipolar que habían realizado una evaluación retrospectiva rigurosa. Estas características comunes tenían relación con rasgos de personalidad, alteraciones de parámetros endocrinos y niveles de marcadores de inflamación.

Estos pacientes también presentaban edades de inicio tempranas y elevados porcentajes de ideación suicida. Este trabajo concluye que algunos pacientes con trastornos de ansiedad pueden constituir un estado prodrómico o previo al desarrollo de un trastorno bipolar. Profundizar la investigación en esta línea e intentar identificar las características de estos pacientes pueden ayudar a mejorar el manejo global de la enfermedad bipolar. Estos datos corroboran la relación entre algunos trastornos de ansiedad y el trastorno bipolar, así como la relevancia del diagnóstico y tratamiento de ambas situaciones clínicas.