Durante la 20ª Conferencia Anual de la International Society for Bipolar Disorders (ISBD) celebrada en México DF del 7 al 10 de marzo de 2018 tuvo lugar un simposio impartido por la Dra. Dina Popovic acerca de las implicaciones clínicas del concepto de polaridad predominante para el manejo del trastorno bipolar.

La Dra. Popovic actualmente realiza su labor clínica e investigadora en el Sheba Medical Center de Israel aunque durante muchos años ha estado trabajando en el Hospital Clinic de Barcelona. Durante su ponencia realizó una revisión acerca de la definición de dicho concepto (se considera que una polaridad es predominante cuando 2/3 de los episodios sufridos son de dicha polaridad) y de los factores asociados a cada polaridad.

La polaridad maníaca se asocia a la comorbilidad con el consumo de sustancias, menor edad de inicio, mayor presencia de síntomas psicóticos, mayor número de hospitalizaciones y más deterioro cognitivo mientras que la polaridad depresiva se asocia a mayor retraso diagnóstico, a un patrón estacional con mayor frecuencia, polaridad depresiva del primer episodio de la enfermedad, mayor presencia de características melancólicas y un mayor número de intentos de suicidio.

Se expusieron trabajos de investigación, aún no publicados, que buscan conocer si dicha polaridad predominante puede tener un sustrato etiológico que la justifique desde el punto de vista etiológico. Actualmente se están estudiando genes que regulan y codifican proteínas y neurotransmisores implicados en la neuroplasticidad, la cascada de segundos mensajeros, los ritmos circadianos y el sistema monoaminérgico.

Determinados alelos de cada uno de estos genes aparecen asociados con mayor frecuencia a determinados tipos de polaridad lo que podría servir como futuro marcador biológico asociado a un determinado tipo de presentación clínica o de respuesta farmacológica.

En la segunda parte de la exposición se expuso el concepto de índice de polaridad de los medicamentos. Dicho índice se calcula dividiendo el NNT (número de pacientes necesario para tratar) para prevenir episodios depresivos dividido por el NNT para prevenir episodios maniacos, de tal forma que cuando dicho índice sea inferior a 1 serviría para pacientes de polaridad predominantemente depresiva, si es superior a 1 para los de polaridad maniaca y si se acerca a 1 se trataría de un fármaco útil para ambos subtipos de episodios.

De esta forma nos encontramos con fármacos como la lamotrigina (0.40) y valproato (0.49) útiles en episodios depresivos. Quetiapina (1.14) y litio (1.39) para ambos tipos de episodios y fármacos especialmente profilácticos de la manía como olanzapina (2.98), ziprasidona (3.91), aripiprazol (4.38) o risperidona (12.09).

Realizar un diagnóstico longitudinal de nuestros pacientes conociendo los factores sociodemográficos, clínicos, pronósticos y evolutivos de su enfermedad es clave si queremos desarrollar estrategias farmacológicas más adecuadas y eficaces para prevenir futuros episodios del trastorno bipolar que padecen.