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Mozart, Mesmer, Franklin y ‘cosi fan tutte’

Mozart, Mesmer, Franklin y ‘Cosi Fan Tutte’

Cossi Fan Tutte es una ópera compuesta por Mozart (1756-1791), con libreto de Lorenzo da Ponte, estrenada en Viena el 26 de enero de 1790. Esta ópera contiene una alusión satírica a los métodos terapéuticos del Dr. Anton Mesmer (1734-1815), defensor de la teoría del magnetismo animal. En este artículo analizaremos su relación con Mozart y los motivos de su aparición en esta ópera, así como la conexión entre Benjamín Franklin (1706-1790), Mesmer y Mozart.

Mozart

Retrato inacabado de Mozart, realizado por su cuñado Joseph Lange en 1782

Franz Anton Mesmer nació el 23 de mayo de 1734 en la aldea de Iznang, a orillas del lago Constanza, perteneciente actualmente al estado alemán de Babiera y era el tercero de nueve hermanos. Educado en un colegio jesuita, empezó estudios de Filosofía y Teología, pero acabó graduándose como doctor en Medicina en la Universidad de Viena en 1766. En 1768 se casa con una rica viuda, Anna Maria von Posch (Bosch en la correspondencia de la familia Mozart), una mujer de ascendencia noble que vivía en una mansión en Viena; por su matrimonio, Mesmer adquirió una riqueza y un estatus que le habría llevado años alcanzar a través de su trabajo como médico.

Mesmer

Grabado de Mesmer de la escuela alemana en torno a 1800

Los Mozart conocieron a Mesmer durante su estancia en Viena entre septiembre de 1767 y enero de 1769, el periodo del abortado estreno de La finta semplice, permitiendo Mesmer el estreno en su finca de la siguiente ópera de Mozart, Bastien und Bastienne en 1768. En febrero de 1778 Mesmer se muda a París, abandonando a su mujer; el fracaso de su tratamiento de la ceguera de la pianista Maria Theresia Paradis (conocida de Mozart) y las restricciones en el uso de la herencia de su mujer pudieron influir en su huida de Viena. Mozart llegó en ese mismo año a París, donde permaneció 6 meses, pero según señala Steptoe (1986) no hay ninguna evidencia de que Mozart y Mesmer se vieran durante su estancia en en esa ciudad. «Puede haber quedado poco amor entre ellos».

En París abrió un consultorio médico, contando con una numerosa y acaudalada clientela. Su terapia se basaba en una teoría a la que denominó «magnetismo animal,» según la cual todos los seres vivos estaban atravesados por un fluido magnético procedente de las estrellas, de forma que las enfermedades se producían por una obstrucción en dicho flujo; manipulando este fluido creía que se podía conseguir la curación de las enfermedades (Simon 2001). Para su aplicación estableció una especie de terapia grupal, a la que denominó baquet (cubeta), y que consistía en un recipiente, especialmente diseñado para almacenar y transmitir fluido magnético, de unos 30 cm de altura y entre 1,2 y 1,5 m de diámetro; en el fondo de la cubeta, había botellas, algunas vacías y apuntando hacia el centro, otras conteniendo agua magnetizada y apuntando hacia afuera, llenándose la cubeta de agua y añadiendo limaduras de hierro y vidrio en polvo. Por los orificios de la tapa emergían varias varillas de hierro que se doblaban en ángulo recto para que sus extremos pudieran colocarse sobre las zonas afectadas del cuerpo del paciente. Varios pacientes podían usar el baquet al mismo tiempo, ampliándose el circuito mediante cuerdas o cogiéndose de la mano.

En 1784, Luis XVI, menos atraído que María Antonieta por las prácticas mesmerianas, formó una Comisión Real con cuatro miembros de la Facultad de Medicina y cinco de la Academia Real de Ciencias (entre ellos: el químico Antoine-Laurent de Lavoisier, el astrónomo Jean Sylvain Bailly, el ministro plenipotenciario y científico estadounidense Benjamin Franklin y el médico Joseph Ignace Guillotin). Esta comisión realizó un conjunto de experimentos al efecto y concluyó que, sumado a la inexistencia de evidencias concretas sobre el magnetismo animal, los beneficios de la terapia estudiada residían en la imaginación y auto-sugestión de los pacientes.

Mesmer cierra su casa y huye de París y de Robespierre en el año 1792, completamente arruinado y olvidado. Tras un fugaz paso por Viena, se establece en Suiza, en un pequeño pueblo, Frauenfeld, y, para ganarse la vida, abre una consulta para pobres. Fallece a los 80 años el 5 de marzo de 1815 en Meersburg, donde fue inhumado.

Stefan Sweig le dedicó una biografía, valorando sus aportaciones como base de la futura psicoterapia. «La grandeza y la tragedia de Mesmer estriba en este tesón, en este fanatismo rígido, pero a la vez ardiente, pues lo que busca —el mágico fluido universal— nunca lo encontrará de una manera claramente demostrable».

Sobre Mesmer hay un corto mudo de 1905, «Le baquet du Mesmer», dirigido por Georges Méliès y un largometraje de 1994, «Mesmer», protagonizado por Alan Rickman. (D’Ottavio 2012).

Benjamín Franklin, uno de los artífices de la independencia americana e inventor, entre otros del pararrayos, ocupa también un papel, aunque secundario en esta historia. Por una parte, fue el inventor en 1761 de la armónica de cristal como una forma de simplificar el juego de los vasos musicales, instrumento para el que compuso Mozart (Adagio y Rondo para Armónica de cristal, flauta, oboe, viola y violonchelo K.617 y el Adagio solo para Armónica de cristal K.356), al igual que otros grandes compositores como Gluck, Beethoven o Donizetti (que utilizó este instrumento como acompañamiento para el aria de la locura de su Lucia de Lammermoor); pero además Mesmer usó el instrumento durante sus sesiones, aparentemente para promover la curación al mejorar el flujo del magnetismo animal a través de los nervios. Con todo ello el instrumento fue adquiriendo una reputación siniestra que influyó en su pérdida de popularidad (Gallo y Finger 2000).

Benjamin Franklin

Retrato de Benjamin Franklin por Joseph-Duplessis (1778)

Por otra parte, Franklin y Mesmer tuvieron un encuentro informal en 1779, pero mientras que Franklin tenía interés en hablar sobre la armónica de cristal, Mesmer sólo quería hablar del magnetismo animal. Finalmente, Franklin, durante su etapa como embajador de los Estados Unidos en Francia, fue el presidente de una de las dos comisiones creadas por Luis XVI para investigar sobre el carácter científico de la terapia defendida por Mesmer, concluyendo que sus resultados sólo correspondían a la imaginación y la sugestión (López 1993).

Cosi fan tutte, ossia La scuola degli amanti (Así hacen todas, o La escuela de los amantes) es la ópera número 20 de un total de 23 compuestas por Mozart, tercera y última consecutiva con libreto de Lorenzo da Ponte; las óperas anteriores habían sido Las bodas de Fígaro (1786) y Don Giovanni (1787). Se dice que fue un encargo del emperador José II, pero este dato no está confirmado. No están claras las fuentes literarias en que se basa el libreto; se ha hablado de Tirso, Ariosto y Ovidio, e incluso de Shakespeare, pero finalmente hay que atribuir toda la originalidad a da Ponte. Polzonetti (2002) sugiere que un notorio escándalo por adulterio en París en que participaron Guillaume Kornman (co-fundador y mecenas de la sociedad mesmérica francesa) y Beaumarchais (autor de las obras teatrales El barbero de Sevilla y Las bodas de Figaro) pudo ser una fuente de inspiración para el tema central de Cosi fan tutte: la infidelidad de las mujeres. Estrenada en el Burgtheater de Viena, el 26 de enero de 1790, solo se hicieron cinco representaciones por el luto tras la muerte del emperador y otras cinco al acabar éste.

El reparto de la ópera lo componen sólo 6 personajes: don Alfonso, viejo filósofo, Despina, la criada, Guglielmo y Ferrando, dos militares y amigos y Fiordiligi y Dorabella, hermanas y novias respectivas de los anteriores. En la escena inicial don Alfonso discute con sus amigos Guglielmo y Ferrando que las mujeres son infieles por naturaleza y se muestra dispuesto a demostrarlo; para ello los jóvenes fingen partir a la guerra y poco después se presentan con otra identidad, como albaneses.

La escena que nos ocupa (Acto I Escena 16) se desarrolla en casa de las hermanas Fiordiligi y Dorabella, donde han acudido disfrazados sus prometidos, que se supone que han muerto por haber ingerido un veneno. Aparecen don Alfonso, y la criada Despina que se hace pasar por un esperpéntico «Doctor en Medicina», en la escena que empieza con la frase Eccovi il medico, ¡signore belle! y que incluye el siguiente texto:

DESPINA
Questo è quel pezzo
Éste es aquel trozo
di calamita:
de imán;
pietra mesmerica,
piedra mesmérica,
ch’ebbe l’origine
que tuvo su origen
nell’Alemagna
en Alemania
che poi si celebre
y que más tarde fue célebre
là in Francia fu
también en Francia.

El deseo de Mozart de ridiculizar a Mesmer puede provenir de dos hechos privados: su rechazo al abandono por Mesmer de su familia en Viena para establecerse en París, con la expectativa de conseguir elevados beneficios y de otra parte el fracaso de su tratamiento de la ceguera de Maria Theresa Paradis, pianista a la que Mozart conoció y para la que incluso escribió un concierto para piano. Por otra parte, el debate sobre el mesmerismo era un tema de dominio público que podía engarzar dentro de las fuentes diversas que confluyen en la ópera.

Podemos ver la escena en cuestión en el siguiente enlace (1’40’’), interpretado por Teresa Stratas en una representación de la Ópera de Viena.

https://www.youtube.com/watch?v=PdTvFiwo42w

Referencias:

MAT-ES-2004341 V1 Noviembre 2020

Dr. Carlos Delgado

Licenciado en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid (1978). Especialista en Psiquiatría vía MIR en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela (1984). Doctor en Neurociencias por la Universidad de Vigo (2009). Profesor de la Escuela Universitaria de Enfermería del Hospital Meixoeiro de Vigo de 1991 a 2018. Ex -Profesor Asociado del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Santiago de Compostela y Ex tutor de Residentes de la especialidad de Psiquiatría. Facultativo Especialista de Área en la Unidad de Hospitalización del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (C.H.U.V.I.) hasta su jubilación en Noviembre de 2018. Autor de 3 libros, 7 capítulos de libros y 15 artículos sobre temas de la especialidad (psiquiatría general, psicogeriatría, obesidad) y humanísticos. Interesado en la creatividad artística y su posible relación con las enfermedades mentales, especialmente en el campo de la música, ha publicado varios artículos relacionados con ese tema y un libro: “Música y enfermedad mental” (2016).

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