Durante el XIX Simposio Nacional sobre Trastornos Bipolares celebrado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona el día 16 de febrero de 2018 se han presentado algunas novedades sobre abordaje farmacológico y psicoterapéutico de los pacientes aquejados de trastorno bipolar.

En concreto hubo una primera sesión por parte del Dr. Enric Álvarez sobre el uso del litio. A pesar de que es un fármaco que conocemos desde hace más de 60 años sigue siendo un fármaco fundamental para el abordaje de esta enfermedad. En su presentación se detalló cómo fueron los primeros ensayos clínicos que demostraron la eficacia clínica de este fármaco y los numerosos ensayos clínicos que posteriormente demostraron eficacia en tanto en monoterapia como en combinación con diferentes antipsicóticos atípicos.

Se presentaron datos recientes (Tiihonen et al., 2017) que demuestran que el litio es el fármaco que se asocia a menor riesgo de hospitalización en pacientes que han estado ingresados por un episodio de depresión unipolar, también se dieron datos que apuntan a que el litio es el fármaco que tiene mejores datos sobre la prevención de conductas suicidas en pacientes con trastornos afectivos. Posteriormente su presentación versó sobre temas relacionados con la tolerabilidad y la seguridad.

Los pacientes que pasan muchos años recibiendo este fármaco suelen tener dos problemas fundamentales, el hipotiroidismo y la enfermedad renal crónica. A pesar de que dichas enfermedades son muy prevalentes y producir secuelas debe plantearse si merece la pena suspender el fármaco pues algunos trabajos (Cakir et al., 2017) señalan que el litio no es tan efectivo desde el punto de vista clínico cuando se vuelve a prescribir el fármaco después de haberlo suspendido. A su vez algunos autores (Kessing et al., 2017) señalan que el diagnóstico inicial de una enfermedad renal crónica debida al litio no implica que se pueda llegar a una fase terminal de dicha enfermedad si el paciente recibe unos cuidados adecuados, también se señala que el cambio de fármacos de litio a un anticonvulsivante no reduce el riesgo de enfermedad renal.

En una segunda sesión el Dr Evaristo Nieto presentó novedades sobre el uso racional de anticonvulsivos que hayan demostrado eficacia clínica en el trastorno bipolar. Aquí destacan dos moléculas, por un lado la lamotrigina, especialmente indicada en pacientes con una polaridad predominantemente depresiva o en pacientes con trastorno depresivo recurrente.

Por otro lado se destaca el uso de ácido valproico un fármaco antiepiléptico que ha demostrado ser útil en diferentes enfermedades (epilepsia, trastorno bipolar etc.) al tener un mecanismo de acción intracelular. En concreto en el trastorno bipolar debería ser un fármaco de elección, junto con el litio, debido a su eficacia antimaniaca y antidepresiva (en combinación con antidepresivos) y también profiláctica tanto para episodios depresivos como maniacos. Ambos fármacos deben darse con precaución en mujeres en edad fértil pues se han asociado a un incremento de malformaciones congénitas durante el embarazo (labio leporino en el caso de lamotrigina y defectos del tubo neural en el caso de ácido valproico). Durante su exposición se explicaron los datos, extraídos de las guías clínicas, que recomiendan el uso de estas moléculas en los diferentes perfiles de pacientes con trastorno bipolar.