Cresmachi L, dellÓso B, Vismara M, Dobrea C, Buoli M, Ketter T, et al J Affect Disord.2017;209:182-7

Las formas de inicio de la enfermedad bipolar constituyen un factor relevante en el curso clínico y con implicaciones a diversos niveles. Laura Cremaschi y cols. acaban de publicar en JournalAffectiveDisorders un artículo que analiza la posible relación de la polaridad del primer episodio con varios aspectos clínicos, y de forma más concreta con un posible perfil diferencial en cuanto al riesgo suicida del trastorno. Los datos recogidos se refieren a una muestra de 362 pacientes estables, con trastorno bipolar, que fueron clasificados en función de su polaridad de inicio (ID: inicio de depresión o IH: inicio de hipertimia, tanto hipomaníaca como maníaca o mixta). Los autores han comparado variables sociodemográficas y clínicas entre ambos grupos para posteriormente realizar un modelo de regresión logística binaria que analice los rasgos asociados a la polaridad de la forma de inicio.

Los pacientes con un inicio en forma de episodio depresivo tienen más edad, y se da con mayor frecuencia en mujeres, y con menor frecuencia en solteros y desempleados. Los pacientes con inicio depresivo presentan más del doble de intentos de suicidio. Estas tasas son especialmente elevadas en pacientes con trastorno bipolar tipo II, eventos ambientales estresantes, uso actual de antidepresivos y larga duración del episodio más reciente, sobre todo si este es depresivo. Los autores constatan mediante este estudio que un inicio depresivo se puede relacionar con más tentativas autolíticas en la evolución, y por tanto con un incremento en el riesgo suicida. Por tanto, parece relevante valorar el posible riesgo suicida en todos los pacientes, pero especialmente en aquellos pacientes que presenten como primer episodio un cuadro depresivo.

Este artículo, como los mismos autores comentan en el texto, presenta limitaciones que han de tenerse en cuenta. Asimismo, también pone en evidencia la importancia que tiene que caracterizar las variables clínicas de curso previo en todos los pacientes con trastorno bipolar. Entre estas variables, conocer las características clínicas de las formas de inicio puede aportar información relevante en cuanto al curso del trastorno, tanto a nivel clínico como terapéutico.