O´Rourke N, Heisel MJ, Canham SL, Sixsmith A, BADAS Study Team. Plos One 2017 Nov 16; 12(11). doi: 10.1371/journal.pone.018

El trastorno bipolar presenta un alto riesgo de desarrollarse con conductas suicidas. Entre un cuarto y la mitad de los pacientes bipolares realizarán tentativas autolíticas a lo largo de la vida.

Otro dato relevante que encontramos en la literatura señala que alrededor de un 10-15% de los pacientes pueden fallecer de manera prematura por suicidio. En adultos jóvenes se han identificado diversos factores de riesgo como la falta de adherencia al tratamiento, la edad de inicio y las situaciones comórbidas especialmente los trastornos por uso de sustancias tóxicas.

Existen menos datos en relación al estudio de los factores de riesgo en pacientes bipolares por encima de los cincuenta años. Recientemente la revista de acceso libre, Plos One, acaba de publicar un original que analiza diferentes predictores de suicidio en estos sujetos mayores. La metodología recoge datos sociodemográficos y clínicos de 220 adultos con trastorno bipolar por encima de los 50 años, concretamente presentaban una edad media de 58,5 años con un rango entre 50 y 81 años.

Diversos análisis estadísticos que se pueden consultar en la lectura del artículo recogen índices predictores directos e indirectos de conductas suicidas entre estos pacientes. Los autores constatan que algunos déficits cognitivos (sobre todo a nivel de percepción, memoria y función motora), la presencia de síntomas depresivos, el uso inadecuado de alcohol y la insatisfacción con la vida constituyen predictores directos de ideación suicida entre adultos mayores con trastorno bipolar.

La duración de la enfermedad y la mala adherencia al tratamiento constituyen factores indirectos como otros elementos relevantes a nivel clínico, por ejemplo el sueño. Por tanto, algunos factores de riesgo son comunes a pacientes bipolares independientemente de su edad como el uso de alcohol o la falta de adherencia al tratamiento.

El progresivo envejecimiento de la población implica un mayor número de pacientes mayores con trastorno bipolar. A nivel asistencial es importante identificar los factores de riesgo específicos para conductas suicidas en esta población para poder intervenir de forma precoz.