Durante el XX Congreso Nacional de Psiquiatría celebrado del 16 al 18 de noviembre de 2017 en Barcelona ha tenido lugar una conferencia magistral impartida por el profesor Joseph Zohar en la que se ha presentado la Nueva Nomenclatura basada en Neurociencias (NbN).

El profesor Joseph Zohar es director de Psiquiatría y de la Clínica de Ansiedad y Trastorno Obsesivo Compulsivo del Centro Médico Sheba en Tel HaShomer y profesor de Psiquiatría en la Universidad de Tel Aviv en Israel. Durante su conferencia ha presentado los cambios propuestos para desarrollar una nueva nomenclatura de clasificación de los psicofármacos.

La nomenclatura actual ha sido bastante útil en los comienzos de la psicofarmacología moderna pero comete el error de clasificar a los psicofármacos según las indicaciones clínicas. Por ejemplo el grupo de fármacos clasificados como antidepresivos cumplen numerosas funciones ansiolíticas, hipnóticas y anti impulsivas. Lo mismo podríamos decir de los antipsicóticos que son fármacos con indicaciones también para cuadros de ansiedad, depresivos, maníacos o de agitación. A pesar de que la nomenclatura convencional es ampliamente usada en entornos clínicos y de investigación, tiene serias limitaciones pues corre el peligro de confundir a médicos y pacientes a la hora de prescribir y usar los psicofármacos.

Por este motivo a partir de mayo de 2016 el CINP (The International Collegue of Neuropsychopharmacology) y el ECNP (European Collegue of Neuropsychopharmacology) promueven el uso de la nueva NbN para todas las publicaciones, muchas revistas ya están respaldando esta iniciativa. La NbN se ha desarrollado para reemplazar la nomenclatura actual basada en indicaciones y para proporcionar un marco contemporáneo y útil para tomar decisiones farmacológicas y mejor informadas.

Incluye 108 psicofármacos y se centra en la farmacología y el mecanismo de acción de los psicofármacos para clasificarlos. Pongamos algunos ejemplos de la NbN. La amitriptilina en vez de un antidepresivo tricíclico pasará a denominarse como inhibidor de la recaptación de la serotonina y la noradrenalina y antagonista de los receptores 5-HT2, las benzodiacepinas como alprazolam, el diazepam o el lorazepam pasarán a denominarse regulador positivo alostérico de los receptores GABA-A, la risperidona en vez de clasificarse como antipsicótico atípico se clasificará como antagonista de los receptores D2, 5-HT2 y alfa 2 noradrenérgicos, y el aripiprazol se denominará agonista parcial de los receptores D2 y 5-HT 1A y antagonista de los receptores 5-HT2A.

Aunque en un primer momento esta nueva clasificación pueda ser confusa busca que los nuevos fármacos que se vayan descubriendo sean conocidos por sus características farmacológicas y no sólo por los posibles efectos clínicos de cada uno de ellos. De esta forma se evitarán confusiones y se entenderá mejor porqué pueden ser útiles en diferentes entidades clínicas.

Para más información de los lectores pueden acudir a la página http://nbnomenclature.org donde se clasifican con detalle todos los psicofármacos.