Fornaro M,  De Berardis D, Koshy AS et al
Neuropsychiatr Dis Treat 2016;  12: 719-735 

El abordaje del trastorno bipolar es complejo y requiere una intervención farmacológica y posiblemente diversas intervenciones no farmacológicas. En cuanto al tratamiento farmacológico, en los últimos años, hemos asistido a una tendencia hacia la utilización de la polifarmacia que incluye la combinación de diversas opciones farmacológicas. A pesar del creciente uso de la polifarmacia, llama la atención el escaso número de publicaciones que profundizan en este campo. Recientemente en una revista de acceso libre, diversos autores han publicado una revisión sistemática del tema, especialmente en relación a los rasgos clínicos de la enfermedad asociados al uso de diversos fármacos en combinación para el manejo del trastorno. Los autores han utilizado una metodología basada en una búsqueda sistemática en diferentes bases de datos electrónicas de los artículos relacionados con los conceptos:  polifarmacia y rasgos o factores clínicos en el trastorno bipolar. La revisión se realizó por tres autores independientes y recogía los artículos hasta septiembre de 2015. Los autores han recogido diversas definiciones de polifarmacia, básicamente dos o más fármacos y cuatro o más fármacos. En función de la definición y de otros parámetros recogidos en el artículo, la revisión encontraba unas tasas de prevalencia que oscilaban entre el 36% y el 85% del total de los pacientes con trastorno bipolar. La polaridad del episodio actual era una de las características clínicas más relevantes en la utilización de la polifarmacia.  En cuanto al uso asociado de antidepresivos o antipsicóticos de forma coadyudante, la revisión constata una tasa de prevalencia entre un 45-80% de los casos. Si consideramos el litio en el conjunto de la polifarmacia, los autores constatan que los artículos analizados recogen una tasa de uso entre un 13-33% del total de los pacientes que realizan más de dos tratamientos farmacológicos. El artículo sugiere que los rasgos asociados al uso de la polifarmacia tienen relación con la polaridad y características del episodio actual, la elevada carga familiar y el riesgo suicida. Estos datos profundizan un poco más en las características de los pacientes que realizan varios tratamientos farmacológicos en combinación pero es evidente que parece necesario incrementar el nivel de conocimiento en este campo (sobre todo teniendo en cuenta que estos pacientes constituyen una realidad clínica en aumento en las últimas décadas).