En el anterior boletín hablábamos del Taller sobre ciclación rápida (CR) que tuvo lugar durante el Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebró del 27 al 29 de octubre de 2016 en Palma de Mallorca. En esa primera noticia hablamos de las dos primeras ponencias que se impartieron.

La tercera ponencia del Taller fue impartida por la Dª. Beatriz Plasencia, Psiquiatra adscrita al Hospital de Osuna de Sevilla y trató sobre el manejo terapéutico de la CR en el Trastorno Bipolar (TB) asociada al Trastorno por uso de sustancias (TUS). Se aportaron datos que demostraban que el TB es la patología mental más asociada al consumo de sustancias adictivas (fundamentalmente abuso y dependencia de alcohol) por lo que es una realidad clínica tan frecuente como importante. Los trabajos muestran que dicha relación es bilateral de tal forma que padecer un TB se asocia con mayor frecuencia al TUS y viceversa. Cuando esto sucede debemos tener en cuenta que en aquellos pacientes en los que el TB aparece antes que el TUS suelen tener peor pronóstico pues padecen más episodios afectivos de la enfermedad. La presencia de ambas enfermedades a la vez se asocia a todo tipo de factores de mal pronóstico (edad de inicio más temprana, más CR, más recurrencias y hospitalizaciones, más intentos de suicidio, peor adherencia al tratamiento, mayor comorbilidad con trastornos de ansiedad, más deterioro cognitivo y peor funcionamiento global).

Se dieron algunas pautas prácticas sobre cómo mejorar el diagnóstico de TB cuando aparece dicha comorbilidad con especial atención al uso de herramientas cómo el MDQ, el HCL-32 y el Dual Diagnosis Screening Interview (DDSI). En general todos los TUS se asocian a mala evolución de la enfermedad bipolar aunque hay diferencias según el tipo de sustancia (el alcohol se asocia a la polaridad depresiva y el cannabis a la maniaca).

Con respecto al abordaje terapéutico se presentaron una serie de árboles de decisión en función de la comorbilidad predominante. En el caso del TB asociado a consumo de alcohol se plantea que además del tratamiento habitual con estabilizadores como primera línea añadir naltrexona, como segunda línea añadir lamotrigina, ácido valproico o disulfiram y como tercera añadir gabapentina. También se hizo una revisión sobre el uso de nuevas terapias alternativas como memantina y n-acetil cisteína.

En el caso de que la comorbilidad sea entre el TB y el consumo de cocaína se plantea usar un estabilizador habitual y en caso de que no sea suficiente en primera línea combinar a la vez ácido valproico y litio y como segunda línea añadir lamotrigina, quetiapina, risperidona o citicolina. También se recuerda que la carbamacepina en estos pacientes está contraindicada.