Birmaher B, Merranko JA, Goldstein TR, Gill MK, Goldstein B, Howe H, Yen S, Hafeman D, Strober M, Diler RS, Axelson D, Ryan ND, Keller MB

J Am Acade Child Adolesc Psychiatry 2018 57 (10) 755-763

doi 10.1016/j.jaac.2018.05.023 

En los últimos años ha adquirido interés el estudio de los diferentes factores de riesgo  para desarrollar un trastorno bipolar. Entre los estados de riesgo se pueden incluir los pacientes jóvenes que presentan síntomas hipertímicos sub-umbral pero que no han presentado episodios maníacos o un subtipo concreto de enfermedad bipolar.

Existen evidencias que sugieren que estos pacientes presentan un mayor riesgo para desarrollar un trastorno bipolar, tanto tipo I como II, pero no existen suficientes estudios en este campo. Recientemente Birmaher y cols han publicado un trabajo en la revista J Am Acad Child Teen Psychiatry que intenta calcular el riesgo individual para esta situación. Los autores han estudiado 140 pacientes jóvenes (edades comprendidas entre 6 y 17 años) con trastorno bipolar no especificado y, al menos, una evaluación previa al diagnóstico de trastorno bipolar.

Los pacientes eran evaluados cada 6-7 meses utilizando diversos cuestionarios y durante un periodo largo de seguimiento (mediana 11,5 años). Tras diversas evaluaciones se recogieron los principales factores de riesgo descritos en la literatura. Posteriormente los autores diseñaron una calculadora de riesgo de cinco años con los principales indicadores. Todo el procedimiento comprende un complejo análisis estadístico que se puede consultar en la lectura del propio artículo así como la totalidad de los resultados. La validación externa del trabajo se ha realizado utilizando una muestra independiente de 58 jóvenes con trastorno bipolar no especificado reclutados del estudio de descendencia bipolar de Pittsburgh.

Los autores constatan que poco más de la mitad de los sujetos estudiados, concretamente 75, presentan una conversión en pacientes con trastorno bipolar tipo I o II. Los predictores más importantes de conversión fueron el inicio temprano, la hipomanía/manía familiar, síntomas de manía elevada, ansiedad y labilidad del humor. La calculadora encontró una excelente consistencia entre los riesgos de conversión pronosticados y observados, buena discriminación entre convertidores y no convertidores y una tasa proporcionalmente creciente de convertidores en cada clase de riesgo sucesiva.

Este trabajo nos presenta una herramienta útil para predecir el riesgo individual de conversión de hipertimia subsindrómica a trastorno bipolar tipo I o II y por tanto, poder realizar un diagnóstico y una intervención terapéutica más precoz y más específica. No obstante es necesario ampliar el estudio en las situaciones que implican un riesgo elevado para desarrollar un trastorno bipolar, sobre todo en población joven.