Durante el Primer Congreso Mundial de Patología Dual que ha tenido lugar del 23 al 26 de marzo de 2017 en Madrid se celebró un simposio específico sobre cómo abordar el tabaquismo en pacientes con Trastorno Mental Grave, diagnosticados de Esquizofrenia y Trastorno Bipolar (TB). La mesa estuvo moderada por el Dr. Fernando Sarrame Crespo de la Unidad de Salud Mental Comunitaria de Montoro (Córdoba) y estuvo formada por tres ponentes que explicaron diferentes aspectos relacionados con esta realidad clínica.

La primera ponencia fue impartida por el Dr. Luis Gutiérrez Rojas, psiquiatra del Hospital Parque Tecnológico de la Salud de Granada y se centró en hacer una actualización sobre la prevalencia actual del tabaquismo en los pacientes con esquizofrenia (70-80%) y TB (40-50%). También centró su exposición en resaltar las numerosas repercusiones médicas (aumento de la mortalidad, mayores tasas de diabetes, HTA, obesidad y otros factores de riesgo cardiovascular, disminución de la esperanza de vida y aumento de las enfermedades neumológicas) y psiquiátricas (mayor número de episodios, mayor severidad de la sintomatología afectiva y psicótica, peor calidad de vida, mayores tasas de discapacidad laboral, peor respuesta a los tratamientos farmacológicos, menor adherencia a los mismos y mayores tasas de intentos de suicidio y suicidio consumado). Se concluyó que en la práctica clínica habitual es muy importante que los psiquiatras evalúen el grado de dependencia nicotínica de sus pacientes y lo consideren como un factor claramente asociado al mal pronóstico y mala evolución del cuadro a largo plazo.

La segunda ponencia corrió a cargo de la Dra. María José Jaén Moreno que pertenece al Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Córdoba y se centró en cómo crear un escenario que pueda generar el cambio en enfermos con alta dependencia al tabaco. Se hizo un repaso sobre los estadios de cambio propuestos por Prochaska y DiClemente (Precontemplación, Contemplación, Preparado para la acción, Acción y Mantenimiento) y se insistió en que debemos conocer en qué estadio se encuentra el paciente para poder generar un cambio en él. Posteriormente se presentaron los datos de un estudio piloto que se realizó durante un mes sobre 101 pacientes con TB a los que se les implementó una intervención breve basada en las 3 A´s (Ask, Advice and Asses, Preguntar, Aconsejar y Evaluar motivación). Dicha terapia es breve y muy sencilla de aplicar y consiguió un cambio significativo en los pacientes tanto cualitativo (porcentaje de pacientes que cambiaban de estadio) como cuantitativo (aumento de la puntuación del Readiness to change, que es la variable que mide la predisposición al cambio). Los factores que se asociaron a una mayor posibilidad de cambio fueron la edad de inicio del consumo, los años que llevaban consumiendo y el deseo de abandono mientras que los factores que se asociaron a menores probabilidades de cambio fueron la edad, la autopercepción de la capacidad para cambiar y la mayor puntuación en la escala COBRA que mide el deterioro cognitivo.

La última sesión fue impartida por el Dr Fernando Sarramea Crespo adscrito al Hospital Reina Sofía de Córdoba en la que hizo un análisis de cómo conseguir que los pacientes puedan motivarse para conseguir el cambio. Durante la ponencia se puso de manifiesto que este importante problema de salud pública no ha sido abordado de manera adecuada por los profesionales de la salud mental. Se resaltó la importancia de desarrollar un programa de tratamiento multicomponente toda vez que se han demostrado que cualquier terapia es eficaz siempre y cuando se consiga mantener en el tiempo. Por último se hizo un resumen de los diferentes tratamientos farmacológicos que han demostrado ser eficaces en la deshabituación tabáquica (bupropion, terapia sustitutiva nicotínica y vareniclina) en pacientes con esquizofrenia y TB poniendo especial énfasis en los resultados del estudio Eagles (Anthenelli et al., 2016) que incluyó un total 8.144 sujetos (4.116 de ellos con enfermedad mental) en la que se puso de manifiesto la eficacia de vareniclina siendo bien tolerado y sin producir recaídas de la enfermedad mental.