Köhler-Forsberg O, Madsen T, Behrendt-Moller I, Sylvia L, Bowden CL, Gao K, Bobo WV, Trivedi MH, Calabrese JR, Thase M, Shelton RC, McInnis M, Tohen M, Ketter TA, Friedaman ES, Deckersbach T, Mc Elroy SL, Reilly-Harrington NA, Nierenberg AA

J Affect Disord 2017, Jul 20; 223: 146-152

Dói: 10.1016/j.jad.2017.07.038

El suicidio es una de las complicaciones más temidas del trastorno bipolar. Existe amplia literatura sin embargo existen pocos datos en relación al curso evolutivo y posible trayectoria clínica de la conducta suicida en la enfermedad bipolar.

Recientemente la revista Journal Affective Disorder ha publicado un original del estudio Bipolar CHOICE en este campo. Este estudio muy conocido por otras publicaciones consiste en un ensayo terapéutico durante seis meses mediante litio o quetiapina en 482 pacientes. Los autores del estudio, todos referentes del trastorno bipolar, analizan diversas variables con los consiguientes sub-análisis. En este artículo utilizan datos de las evaluaciones durante 6 meses, en 9 visitas, de la ideación suicida mediante la escala Concise Health Risk Tracking.

La metodología del estudio recoge diferentes análisis para identificar empíricamente las trayectorias de la ideación suicida e incluso mediante análisis de regresión logística multinominal han intentado estimar asociaciones entre trayectorias clínicas y predictores potenciales. Los resultados recogidos en el artículo identifican cuatro trayectorias distintas. El grupo “Moderado-Estable” representa el 11,1% de los pacientes y se caracteriza por la presencia constante de ideación suicida.

El grupo “Moderado-Inestable” incluye el 2,9% de la muestra con pensamientos persistentes sobre el suicidio con un curso más fluctuante. Los otros grupos, el “Persistente-Bajo” (20,8%) y el “Persistente-Muy Bajo” (65,1%) presentaban bajos niveles de ideación suicida. La severidad de la depresión y los antecedentes de tentativas autolíticas previas predicen la pertenencia al grupo “Moderado-Estable”. Es evidente que el estudio presenta limitaciones relevantes, entre la que destaca la ausencia de un diseño específico para analizar trayectorias clínicas. Sin embargo, es importante destacar la importancia que tiene identificar los pacientes con ideación suicida persistente, más de uno de cada diez.

En estos pacientes es relevante identificar posibles índices predictores y disponer de estrategias terapéuticas específicas que permitan mejorar el curso clínico del trastorno.