Tradicionalmente, las presentaciones mixtas constituyen un reto diagnóstico y terapéutico en la enfermedad bipolar. La combinación y duración de los tratamientos farmacológicos, así como las dificultades de adherencia, el riesgo suicida y las comorbilidades asociadas son dificultades asociadas a este tipo de episodios. El especificador mixto según el DSM5 se desarrolló para proporcionar una definición más flexible y clínicamente relevante en comparación con los episodios mixtos definidos de forma más restrictiva según el DSM-IV. La literatura recoge diversos niveles de evidencia en relación a los tratamientos disponibles para los cuadros mixtos según la definición DSM-IV. Sin embargo, hay pocos datos sobre el tratamiento de las presentaciones mixtos según los criterios actuales del DSM5. Recientemente Yatham y cols, han publicación una revisión del tema en la revista Current Psychiatry Reports. Se trata de una revista médica bimestral revisada por pares que publica artículos de revisión relacionados con nuestra especialidad.

Los autores han realizado una revisión de la literatura y constatan que la mayoría de datos sobre el tratamiento farmacológico de los cuadros mixtos definidos según los criterios DSM5 se basan casi exclusivamente en análisis post-hoc. Los resultados completos del estudio se pueden consultar en la lectura del artículo original. Pese a la existencia de evidencias limitadas, los autores sugieren resultados preliminares positivos, en el tratamiento agudo de la manía con rasgos mixtos, para aripiprazol, asenapina, cariprazina, olanzapina, risperidona y ziprasidona. La revisión también encuentra resultados favorables para cariprazina, lurasidona, olanzapina y ziprasidona durante el tratamiento agudo de los cuadros depresivos con rasgos mixtos. Valproato puede ser eficaz para los episodios maníacos mixtos. Existen escasos estudios en el tratamiento de mantenimiento con el objetivo de prevenir recaídas. Estos trabajos encuentran que valproato y olanzapina pueden tener, respectivamente, una eficacia a largo plazo en pacientes con un primer episodio maníaco mixto o para la prevención de recaídas de este tipo de episodios. Las evidencias disponibles sugieren que los profesionales consideran la combinación de antipsicóticos atípicos y valproato para el tratamiento agudo de las presentaciones mixtas de ambas polaridades. Pese a estos resultados, los autores sugieren la necesidad de realizar ensayos clínicos con diseños rigurosos que permitan analizar el papel de diversos fármacos en estos cuadros clínicos tanto en monoterapia como en el tratamiento combinado. En la misma línea, considerar el tratamiento agudo, así como el manejo a largo plazo de estos episodios con rasgos mixtos puede contribuir al manejo global y longitudinal de la enfermedad. Los autores concluyen que utilizar técnicas basadas en datos para identificar grupos de síntomas relevantes pueden ayudar a mejorar nuestra conceptualización de las presentaciones mixtas, tanto depresivas como maníacas o hipomaníacas.