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Tres artículos científicos de alto impacto en el área de psiquiatría publicados en 2020

Tres artículos científicos de alto impacto en el área de psiquiatría publicados en 2020

En la siguiente reseña se realizará un breve resumen crítico de tres publicaciones científicas recientes que están teniendo un importante impacto en el área de psiquiatría.

El primer artículo ha sido publicado por Plana-Ripoll y colaboradores en World Psychiatry, la revista con mayor factor de impacto en el campo1. Este estudio investigó la prevalencia de combinaciones entre diversos trastornos mentales y sus asociaciones con la mortalidad prematura, describiendo las combinaciones más comunes entre trastornos mentales y estimando el exceso de mortalidad asociado con estas combinaciones. Para ello, los autores estudiaron a una cohorte poblacional formada por las 7.505.576 personas que vivían en Dinamarca en algún momento entre el 1 de enero de 1995 y el 31 de diciembre de 2016. Utilizando los registros nacionales de salud, se obtuvieron y analizaron la información sobre trastornos mentales y mortalidad. Un total de 546.090 individuos (10,5% del total de la muestra) que vivían en Dinamarca el 1 de enero de 1995 fueron diagnosticados de al menos un trastorno mental durante los 22 años de seguimiento, suponiendo una tasa bruta global de diagnóstico de trastorno mental del 9,28 por cada 1.000 años-persona. Para individuos con un trastorno mental ya diagnosticado, la tasa de diagnóstico de un segundo trastorno mental comórbido fue de 70 por cada 1.000 personas-años. Al final del seguimiento, dos de cada cinco personas con trastornos mentales fueron diagnosticadas con dos o más tipos de trastornos. Los más frecuentes fueron los trastornos neuróticos/relacionados con el estrés/somatomorfos y los trastornos del estado de ánimo, que solos o en combinación estaban presentes en el 64,8% de las personas diagnosticadas con cualquier trastorno mental. Probablemente, el principal hallazgo del estudio fue que las tasas de mortalidad fueron más altas en personas con trastornos mentales en comparación con las que no los tenían. La tasa de mortalidad más alta fue de 5,97 para la combinación de esquizofrenia con trastornos neuróticos/relacionados con el estrés/somatomorfos y con trastornos por consumo de sustancias. Cualquier combinación de trastornos mentales se asoció con una esperanza de vida más corta en comparación con la población danesa general, con reducciones en la esperanza de vida restante que van de los 5 a los 17 años. Se observó el mayor exceso de mortalidad para las combinaciones que incluían trastornos por consumo de sustancias. Este estudio de la población de todo un país seguido durante 22 años reporta la importancia y el impacto de la comorbilidad psiquiátrica en la reducción de la esperanza de vida, proporcionando nuevas perspectivas sobre el papel de los trastornos por consumo de sustancias a la mortalidad prematura en las personas con trastornos mentales comórbidos.

El segundo artículo que comentaremos recoge las recomendaciones consensuadas por un grupo de trabajo internacional sobre estrategias potenciación a clozapina para pacientes con esquizofrenia resistentes2. Entre los principales puntos reflejados en este consenso se recoge la importancia de conseguir niveles plasmáticos de clozapina superiores a 350 ng/ml para tratar los síntomas positivos, negativos y mixtos refractarios. También se recomienda esperar una respuesta tardía cuando la escalada de dosis guiada por el nivel plasmático fue ineficaz para los síntomas positivos persistentes. Para los síntomas positivos refractarios a clozapina, este grupo de expertos recomienda la combinación con un segundo antipsicótico (amisulpride o aripiprazol oral) y la potenciación con Terapia Elecotroconvulsiva (TEC). Para los síntomas negativos refractarios, se recomienda esperar una respuesta tardía y la potenciación con un antidepresivo. Para la ideación suicida refractaria se consensuó la utilidad del tratamiento coadyuvante con antidepresivos, estabilizadores del estado de ánimo y TEC. En cuanto a la agresividad que no responde a monoterapia con clozapina, también se recomendó la potenciación con un estabilizador del estado de ánimo (p. ej. valproato) o antipsicótico. En general, la terapia cognitivo-conductual y las intervenciones psicosociales también llegaron a un consenso. En conclusión, y dada la limitada evidencia de ensayos clínicos aleatorizados de estrategias de tratamiento para la esquizofrenia resistente a la clozapina, esta serie de recomendaciones basadas en el consenso proporciona un marco para la toma de decisiones clínicas.

¿Y qué opción queda alguna para pacientes con esquizofrenia resistente a fármacos? El tercer articulo reseñado presenta los resultados del primer estudio piloto con estimulación cerebral profunda (ECP) en pacientes con esquizofrenia resistente, presentado por Corripio y colaboradores del Hospital de Sant Pau de Barcelona3. La ECP se ha utilizado previamente en pacientes resistentes al tratamiento con otros trastornos psiquiátricos (principalmente trastorno obsesivo compulsivo y depresión) pero prácticamente no había experiencia previa en esquizofrenia. Este estudio piloto se diseñó con el objeto de examinar la eficacia de la ECP del Núcleo Accumbens (NAcc) y la corteza cingulada anterior subgenual (CCA subgenual). En este estudio, ocho pacientes con esquizofrenia resistente fueron asignados aleatoriamente a recibir ECP en el NAcc o la CCA subgenual. Tras una fase de estabilización abierta que duró al menos seis meses los pacientes se aleatorizaron a una fase cruzada doble ciego aleatorizada que duró 24 semanas en aquellos que cumplieron con criterios de mejora sintomática. De los 8 pacientes intervenidos, un paciente no recibió ECP debido a complicaciones de la cirugía. De los 7 pacientes restantes, 2 de los 3 estimulados en NAcc y 2 de los 4 en ACC subgenual cumplieron con los criterios de mejora sintomática (58% y 86%, y 37% y 68% de mejora en la puntuación total de PANSS, respectivamente). Tres de estos pacientes entraron en la fase de cruce y todos mostraron un empeoramiento cuando se interrumpió la estimulación. El cuarto empeoró después de que la corriente se apagó accidentalmente sin que ella o los investigadores tuvieran conocimiento. Los acontecimientos adversos físicos fueron poco frecuentes, pero dos pacientes presentaban efectos adversos psiquiátricos persistentes (síntomas negativos/apatía e inestabilidad del estado de ánimo, respectivamente). Los hallazgos preliminares de este estudio piloto apuntan a la posibilidad de que la ECP tenga efectos terapéuticos en pacientes con esquizofrenia que no responden a ningún otro tratamiento, siendo necesarios ensayos más grandes, con diseños aleatorizados y doble ciego, necesarios para establecer adecuadamente el balance riesgo/beneficio de la ECP en pacientes con esquizofrenia resistente a fármacos.

Referencias:

  1. Plana-Ripoll O, Musliner KL, Dalsgaard S, Momen NC, Weye N, Christensen MK, Agerbo E, Iburg KM, Laursen TM, Mortensen PB, Pedersen CB, Petersen LV, Santomauro DF, Vilhjálmsson BJ, Whiteford HA, McGrath JJ. Nature and prevalence of combinations of mental disorders and their association with excess mortality in a population-based cohort study. World Psychiatry. 2020 Oct;19(3):339-349.
  2. Wagner E, Kane JM, Correll CU, Howes O, Siskind D, Honer WG, Lee J, Falkai P, Schneider-Axmann T, Hasan A; TRRIP Working Group. Clozapine Combination and Augmentation Strategies in Patients With Schizophrenia -Recommendations From an International Expert Survey Among the Treatment Response and Resistance in Psychosis (TRRIP) Working Group. Schizophr Bull. 2020 May 18:sbaa060.
  3. Corripio I, Roldán A, Sarró S, McKenna PJ, Alonso-Solís A, Rabella M, Díaz A, Puigdemont D, Pérez-Solà V, Álvarez E, Arévalo A, Padilla PP, Ruiz-Idiago JM, Rodríguez R, Molet J, Pomarol-Clotet E, Portella MJ. Deep brain stimulation in treatment resistant schizophrenia: A pilot randomized cross-over clinical trial. EBioMedicine. 2020 Jan;51:102568.

  4. MAT-ES-2003155 v1. Octubre 2020.

Dr. Miquel Bioque

Licenciado en Medicina, Máster en Investigaciones y Ciencias Clínicas y Doctor en Medicina por la Universidad de Barcelona.

Se especializó en psiquiatría en el Hospital Universitario Mutua de Terrassa (2005-2009). Desde el año 2009 desarrolla su actividad asistencial, investigadora y docente en la Unidad de Esquizofrenia del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínic de Barcelona y el Centro de Investigaciones Biomédicas en Red en Salud Mental (CIBERSAM) del Instituto de Salud Carlos III. Desde 2016 es el responsable del Programa de Terapia Electroconvulsiva y del Hospital de día de Trastorno Mental Severo del Hospital Clínic de Barcelona.

Su línea de investigación principal es el estudio de las características clínicas y las interacciones gen-ambiente de los trastornos mentales. En 2013 presentó su tesis doctoral bajo el título “Neuroinflamación en primeros episodios de psicosis” premiada como mejor tesis doctoral en medicina del año por la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica y por la Fundación Pfizer.

Ha publicado una treintena de artículos en revistas indexadas, con un factor de impacto general superior a los 100 puntos, así como diversos capítulos de libros y tres monografías.

Es el responsable de esta área en la página web de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica y colaborador docente del grado de Medicina de la Universidad de Barcelona, además de en máster y postgrados universitarios.

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