Numerosos trabajos de experimentación básica señalan que en los trastornos afectivos hay un alto nivel sanguíneo de marcadores pro inflamatorios (interleucinas, TNF alfa, proteína C reactiva). Se postula que dichos niveles se deberían a que en los trastornos afectivos se produce una disregulación del sistema inmune debido al estrés, a determinadas alteraciones autoinmunes o a determinados agentes infecciosos. Además otros trabajos señalan que un alto nivel de citoquinas se correlaciona con una baja respuesta a los tratamientos farmacológicos.

Los autores del presente trabajo evaluaron a un total de 37 pacientes ingresados en el hospital diagnosticados de un episodio depresivo mayor en el contexto de un trastorno bipolar (cumpliendo criterios DSM-5) y a 24 sujetos controles. El 84% de la muestra (31 pacientes) tenían antecedentes de resistencia a antidepresivos. A todos los participantes se les midió un total de 15 componentes inmunitarios. Debido a las resistencias previas se usó como tratamiento antidepresivo administrar tres sesiones de deprivación total del sueño (cada sesión tuvo una duración de 36 horas) y dos sesiones de luminoterapia durante una hora y media de duración cada sesión. Ambos procedimientos tuvieron lugar durante una semana. 8 de los pacientes estaban recibiendo tratamiento profiláctico con litio y siguieron con él, el resto de los pacientes no tomaron ningún otro tipo de tratamiento antidepresivo.

El 62% de los participantes (23 pacientes) respondieron al tratamiento propuesto. Tras controlar por múltiples variables de confusión los investigadores encontraron que los pacientes no respondedores al tratamiento antidepresivo en comparación con los respondedores y con los controles sanos presentaron altos niveles plasmáticos de 5 componentes que fueron: la IL-6 e IL-8, el MCP-1, el IFN y el TNF alfa. Dichos marcadores están relacionados con el estado proinflamatorio de macrófagos/monocitos. Basándose en dichos marcadores los investigadores elaboraron un componente global que servía como marcador de respuesta antidepresiva.

Aparte de dicho hallazgo los autores encontraron que el alto índice de masa corporal se asoció directamente a un alto nivel de citoquinas e así indirectamente a una falta de respuesta antidepresiva.

A pesar de lo reducido de la muestra y de algunas deficiencias metodológicas lo interesante de este trabajo es que desarrolla un componente global (basado en cinco marcadores) que puede servir para predecir la respuesta antidepresiva en pacientes resistentes al tratamiento farmacológico antidepresivo. Los clínicos seguimos tratando a nuestros pacientes mediante ensayo/error buscando la mejor estrategia específica para cada uno de nuestros pacientes y encontrar marcadores biológicos de respuesta es fundamental para optimizar nuestros planes terapéuticos. Cada vez hay más hallazgos en la literatura que apuntan a que aquellos pacientes de difícil manejo (con eficacia parcial a los tratamientos y mayor presencia de síntomas residuales) suelen presentar alteraciones inmunológicas de base que podrían explicar (al menos en parte) la falta de respuesta terapéutica.

 

Para saber más:

Benedetti F, Poletti S, Hoogenboezem TA, Locatelli C, de Wit H, Wijkhuijs AJM, et al. Higher Baseline Proinflammatory Cytokines Mark Poor Antidepressant Response in Bipolar Disorder. J Clin Psychiatry. 2017.