Durante los pasados 26-28 de abril de 2018 se celebró en Barcelona la XXVI Reunión Anual de la Sociedad Española de Sueño.

 

En la Reunión se presentaron distintas patologías del sueño desde el punto de vista de Atención Primaria, Pediatría, Psiquiatría, Otorrinolaringología, Neurofisiología, Neurología, Neumología… evidenciando así lo importante que es tener un descanso reparador por las implicaciones en múltiples aparatos y sistemas corporales. Durante los tres días se abordaron los diferentes trastornos y patologías del sueño o relacionadas intrínsecamente con él, además de hacer mucho hincapié en la necesidad de un abordaje multidisciplinar de estos trastornos.

 

Cabe destacar la ponencia de la Dra. Francesca Cañellas (Psiquiatra del Hospital Universitario Son Espases) titulada “Luz, sueño y depresión”, por las implicaciones clínicas de la misma: destacó la importancia de los ritmos circadianos, que son fenómenos adaptativos de los organismos vivos a los cambios periódicos de luz y oscuridad que se producen debidos al ciclo solar; se generan endógenamente y son determinados genéticamente y evolucionan con la edad. Tienen un período cercano a las 24 horas. Se caracterizan por mantener relaciones de fase estables entre ellos respecto al ciclo luz/oscuridad.

 

La luz artificial es un gran peligro para estos ciclos circadianos ya que reduce la liberación de melatonina, una hormona que se produce por la noche en la glándula pineal; durante el día, la luz es captada a través de la retina y se suprime su liberación. La Dra. Cañellas explicó cómo los estudios realizados1,2 en pacientes depresivos mostraban una disminución de la síntesis de melatonina, un aumento de la temperatura corporal durante el sueño y un aumento de cortisol en sangre en estos pacientes, lo que influye de manera directa en el estado de ánimo. Además presentó estudios3 en los que se mostraban alteraciones circadianas del humor en los pacientes depresivos, mostrando una mejoría vespertina de la clínica depresiva, lo que corresponde con la realidad clínica de las consultas que atendemos diariamente.

 

Por todo ello concluyó que los estudios polisomnográficos realizados en personas con Trastorno Depresivo Mayor presentaban unas alteraciones típicas: disminución global del tiempo de sueño, alteraciones del sueño REM (acortamiento de la latencia, aumento de su duración y densidad y alteración de la distribución temporal de sueño ya que se presenta en mayor medida en la primera mitad de la noche) y alteraciones del sueño NREM (sueño lento profundo más corto y anormalmente distribuido durante la noche, primer período NREM más corto). El 90% de los pacientes adultos y el 75% de los jóvenes depresivos sufren alteraciones del sueño, sobre todo insomnio, y destacó la importancia del tratamiento de estos trastornos ya que la no restauración del sueño tras un episodio depresivo se asocia con nuevas recaídas depresivas. Además relacionó una duración más larga del sueño en la adolescencia como un factor protector de la depresión.

 

La parte final de la ponencia fue sobre los tratamientos cronoterapéuticos de la depresión, y se centró en tres de ellos:

  • El ejercicio físico: correr cinco veces a la semana 50 minutos, durante 8 semanas, fue efectivo para mejorar el estado de ánimo en la depresión leve-moderada. El ejercicio físico mejora los síntomas depresivos aunque los efectos son solo moderados. Además se ha publicado que la terapia interpersonal puede ser una estrategia para regular los ritmos sociales que ha sido efectiva en el trastorno bipolar.
  • La privación de sueño: es el método antidepresivo más rápido; tiene un efecto terapéutico después de 36 horas de mantenimiento de la vigilia en un 50-80% de los tratamientos. Pero es una mejoría transitoria, tras recuperar el sueño el 50-80% de los pacientes sufren una recaída. Otros protocolos con efecto antidepresivo son la privación parcial de la segunda mitad de la noche y el avance en el horario de sueño (hora de acostarse y levantarse).
  • La luminoterapia: es el tratamiento de la depresión no estacional con luz brillante. La luz ofrece una eficacia antidepresiva modesta pero prometedora, especialmente cuando se administra durante la primera semana de un tratamiento antidepresivo, por la mañana, o como adyuvante al tratamiento en los respondedores a la privación de sueño. Se debe tener en cuenta que un potencial efecto secundario son los síntomas hipomaníacos.

 

Por todo ello, la conclusión final sería que la restauración de los ritmos circadianos deber ser parte integral del tratamiento de la depresión y la necesidad de incrementar los estudios en este campo de trabajo.

 

Referencias:

1 Souetre E, Salvati E, Wehr TA, Sack DA, Krebs B, Darcourt G. Twenty-four-hour profiles of body temperature and plasma TSH in bipolar patients during depression and during remission and in normal control subjects. Am J Psychiatry. 1988 Sep;145(9):1133-7.

 

2 Souêtre E, Salvati E, Belugou JL, Pringuey D, Candito M, Krebs B, Ardisson JL, Darcourt G. Circadian rhythms in depression and recovery: evidence for blunted amplitude as the main chronobiological abnormality. Psychiatry Res. 1989 Jun;28(3):263-78.

 

3 Peeters F, Berkhof J, Delespaul P, Rottenberg J, Nicolson NA. Diurnal mood variation in major depressive disorder. Emotion. 2006 Aug;6(3):383-91.